Tener valor: *Cualidad de las cosas, en virtud de la cual se da por poseerlas cierta suma de dinero o equivalente. *Cualidad del ánimo, que mueve a acometer resueltamente grandes empresas y a arrostrar los peligros
En relación a las cosas, el valor es traducible a dinero, en relación a las personas el valor es sinónimo de valentía... Entonces ¿En qué momento trastocamos los términos para acabar asumiendo que el cobarde, el mezquino, el mentiroso, es el que sale adelante con mayor ganancia económica?
Hemos hecho de la valentía una pesada cruz. La persona valerosa que se atreve a decir lo que opina y a defender lo que cree es su verdad, con demasiada frecuencia se arriesga a perder su empleo, a resultar non grato a sus superiores o a quedar como ejemplo exótico de un quijotismo trasnochado.
Quizás es porque nos hemos acostumbrado a tratar y a pedir a las personas que se comporten como cosas: empresas en las que la despersonalización es un plus, donde nadie quiere que le digan la verdad sino lo que quieren oir y en las que se premia la deshumanización
No somos máquinas, ni cosas. Y es útil recordarlo ahora porque las máquinas no inventan ni hay creatividad en las cosas, aunque sean perfeccionados robots. La innovación, el afán de superación y la creatividad son características intrínsecamente humanas, tanto como decir "No estoy de acuerdo y tengo el valor de decirlo"


Es el aspecto del causante del hambre, de las injusticias, del deterioro del planeta...
¿Cuantas guerras habría sin hambre? ¿Tiene sentido viajar a Marte sin haber logrado que todos los habitantes del planeta puedan comer cada día?






