viernes 22 de julio de 2011

Nuestros circuitos de paz

Siempre me he preguntado con curiosidad -no exenta de cierta grima- si realmente somos tan parecidos a los ratones; casi todos los estudios sobre cerebros vivos se realizan en esa especie.

Y digo casi, porque la neuroanatomista Jill Bolte Taylor tuvo la extrañísima oportunidad para un científico de observar su propio cerebro mientras sufría un derrame cerebral. Una experiencia extraordinaria, narrada en primera persona, sobre nuestros hemisferios cerebrales. En cada ser humano coexisten siempre dos naturalezas distintas: la individualidad y la totalidad, el cuerpo y el ego con la pura energía, con átomos mezclándose continuamente con el entorno. La doctora Bolte Taylor sobrevivió. Y está convencida que fue para contarlo, para animarnos a utilizar nuestros circuitos de paz.


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